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NA INSPIRACIÓN PARA MUCHOS - Dmitry Turcan es uno de los diseñadores de habla rusa más reconocibles. Es empresario y bloguero, con un público de más de 420 mil personas en Instagram, a quienes inspira diariamente a trabajar con flores. Fundador de la escuela de floristería en línea Turcan International Flower School y del Turcan Flower Bureau. Sus alumnos viven y trabajan en 50 países de todo el mundo, y el propio Dmitry participa cada año en los eventos más importantes del mundo de las flores.

Dmitry con los kokoshniks

UNA PIEZA FAMILIAR

Un kokoshnik (en ruso: коко́шник) es un tocado ruso para mujeres y existe al menos desde el siglo XVII. Estas piezas de familia se transmitían de generación en generación y a menudo estaban forradas con telas preciosas, perlas y cuentas, lo que las hacía muy valiosas. Se cuidaban con esmero y solo se usaban unas pocas veces al año en ocasiones importantes. Hasta el día de hoy es un elemento icónico de la cultura rusa. Hay muchas formas diferentes y casi cada región de Rusia tenía su propio estilo local.

CONTAR UNA HISTORIA 

Dmitry: «Cuando me pidieron que hiciera la portada del nuevo número de THE STORY OF MARGINPAR, decidí no sólo crear una decoración floral interesante, sino también contar una historia con ella. Elegí a dos modelos de distintas nacionalidades, que se han convertido en iconos de los trabajadores de los invernaderos de flores de todo el mundo. Cuando inicialmente propuse la idea de hacer una foto de una modelo de piel oscura con un kokoshnik estilizado, me dijeron que era una mala idea. Todavía hay muchísimos problemas interraciales en el mundo y se te puede malinterpretar.»

UNA MUESTRA DE GRATITUD

Pero mi historia no trata sobre nacionalidades, trata sobre flores y las personas que las cuidan. La modelo Molly se ha convertido en la personificación de los creadores de valor de África Oriental, donde Marginpar cultiva sus hermosas flores, y una corona en forma de kokoshnik es una muestra de gratitud por su trabajo. También sirve como recordatorio para todos nosotros del largo camino que recorren las flores antes de llegar a las manos del comprador. 

Molly con el kokoshnik

LA PUNTA DEL ICEBERG

A menudo olvidamos cuántas personas están implicadas en la creación de un ramo. No conozco los nombres de las personas que cultivan, recolectan y envasan las flores, que las llevan por el mundo hasta otro continente, donde yo creo una composición con ellas para enviarlas a mis clientes. Montar un ramo lleva relativamente poco tiempo, pero esto es solo la punta del iceberg; la base suele permanecer oculta a los ojos del cliente.  Y al contarles más a los clientes sobre la enorme cantidad de trabajo que hay detrás de la creación de un ramo, comprenderán mejor su precio y su valor. Al fin y al cabo, si yo mismo cultivara flores, con todos los desafíos que ello conlleva, sin duda las valoraría muchas veces más.

 

UN TEJIDO DELICADO DE FLORES

Pero mi historia no trata sobre lo duro que es el trabajo, trata sobre todo de gratitud. Por eso hice mi obra sencilla y a la vez ceremonial. Estas flores de verano no podrían haber sido más adecuadas para esta tarea. La transparencia de la composición y el delicado trenzado de flores sin puntos de sujeción visibles, así como las inclusiones de brillantes flores amarillo anaranjado, ayudaron a que la imagen resultara lo más ligera posible. Está claro que cada quien puede ver algo diferente en mi obra. Me alegrará si estas fotos inspiran pensamientos y aportan nuevas perspectivas a alguien.

Dmitry con el kokoshnik
Créditos: modelos: Molly Ncona y Tokareva Polina, diseño floral: Dmitry Turcan, fotografía: Semen Kuzmin, productora: Alya Nikiforova, video: Eugene Shipolov, peinado: Ekaterina Pozhogina, maquillaje: Anastasia Taranova
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