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ultivar de forma más responsable implica tomar decisiones en muchas áreas. La salud del suelo y la gestión del agua son ejemplos visibles. Pero las características de la propia planta también desempeñan un papel importante.

Junto con nuestros obtentores, buscamos plantas que sean naturalmente menos susceptibles a las enfermedades. En Hypericum, esto significa seleccionar por tolerancia a la roya.

La roya es una enfermedad fúngica. Se propaga a través de diminutas partículas conocidas como esporas, que pueden ser transportadas por el viento, las gotas de agua o el contacto con

Campo de Hypericum en Kenia

plantas y equipos. Cuando una espora cae sobre una planta y las condiciones son favorables, el hongo puede seguir desarrollándose. Esto se manifiesta como manchas de color marrón rojizo en las hojas. El follaje afectado puede reducir la calidad, provocar pérdidas de cultivo y afectar al valor de venta.

La roya es difícil de controlar. El hongo puede adaptarse y no existe un enemigo natural que pueda utilizarse de forma fiable en el cultivo. Reducir el riesgo de infección a largo plazo significa, por tanto, observar detenidamente las propias características de la planta.

La tolerancia como punto de partida

En nuestro obtentor de Hypericum, H. & B.R. van den Bosch, la roya ha sido un criterio de selección importante durante muchos años. Nuestra colaboración comenzó en 1988 con Henk van den Bosch, cuando introdujimos Hypericum en África. Su hijo, Bernard van den Bosch, asumió posteriormente el trabajo de obtención. Durante todo ese tiempo, mejorar la tolerancia a la roya ha seguido siendo un enfoque constante.

Bernard explica: “Seleccionamos por tolerancia a la roya, en lugar de resistencia. Las esporas aún pueden posarse en la hoja, pero es menos probable que se establezcan y se desarrollen más. En la práctica, esto significa que vemos menos hojas afectadas.”

Selección estricta, con un efecto claro en la finca

Hace unos cinco años se tomó una decisión firme en los campos de ensayo. Todas las plantas que demostraron ser susceptibles a la roya fueron eliminadas. Fue un enfoque riguroso, pero el efecto ha sido claro.

Las plantas más tolerantes que quedaron necesitan considerablemente menos tratamiento contra la roya. En todas nuestras fincas, esto ha contribuido a una reducción aproximada del 90% en el uso de productos de protección de cultivos para el control de la roya.

Pruebas en África, bajo condiciones locales de cultivo

Bernard sigue participando de cerca en los ensayos en África. Los campos de prueba de Hypericum se mantienen en varias de nuestras granjas de flores, incluidas Bondet, Naivasha y KS. Se necesitan decisiones periódicas a medida que las plantas se desarrollan y se evalúan.

“Visito los campos de ensayo varias veces al año y reviso las plantas junto con el equipo”, dice Bernard. “Antes de decidir qué líneas avanzarán, quiero ver cómo se comportan bajo las condiciones locales de cultivo”.

Un punto de atención constante

A pesar del cuidado y la selección que implica, la roya sigue siendo un factor, incluso en plantas más tolerantes. El mejoramiento genético no elimina el problema por completo. Sin embargo, nos ayuda a reducir poco a poco la dependencia de los tratamientos.

Este trabajo requiere paciencia, decisiones cuidadosas y colaboración a largo plazo. Ahí es donde vemos el valor del mejoramiento genético. No como una solución rápida, sino como una forma de hacer que el cultivo sea más resistente con el tiempo.
 

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